Podría decirce que yo soy un hombre encarnado en una mujer, aunque si es cierto que sigo y seguiré teniendo, muy a mi pesar, características de las mujeres (y eso lo digo por el sentimentalismo que muchas veces aflora, lo cual no quiere decir que no soy romántica solo que no soy melosa).
Esto ha llevado a la "Inversión de papeles", es decir, a que tome la común postura de los hombres de manera relajada de pretender hacer las cosas sin presiones y sin obsesionarse y siempre sin tiempo y con la falta de interés a flor de piel; y en cambio, ellos se tiendan a obsesionar por mi forma relajada de ser y a reclamarme constantemente por mi comportamiento desinteresado.
Mi carácter y mi convicción de mis ideas me han llevado a ser un poco terca y tal vez hasta difícil en lo que ha relaciones sentimentales respecta y es que suelo ser muy exigente con mis pretendientes y hasta en ocasiones irremediablemente infame. Son ellos los que se comportaban como una mujer al reclamarme no ser tan cariñosa (y no es que no sea detallista, contradictoriamente; solo que mis emociones amorosas de manera personal me cuestan exteriorizarlas) y yo les pedía paciencia y tiempo para poder acostumbrarme.
Cuando el era demasiado casero, yo le decía que iba ha salir con mis amigos a una fiesta o reunión (en ociones lo invitaba y en otras no), pero siempre prefiría quedarse en su casa haciendo nada (como la insufrida esposa casera que aguardaba a su esposo cuando salia) y hasta se molestaba porque yo optaba por salir apelando a que seguro habían chicos que me ivan ha querer molestar (esposa celosa). Y no es que yo salga a cada rato, ni que prefiera a un chico super juerguero. Solo que tampoco quería, ni quiero, encerrarme en mi casa sin nada que hacer puediendo salir a divertirme de vez en cuando.
Es que no puedo evitar ser una persona independiente, a la que no le gusta darle cuentas a nadie y que tampoco lo haría, menos por obligación; porque de que te sirve que te obliguen si lo haces de mala gana e igual puedes estar diciendo algo y al final no ser cierto. Es más fácil y ameno decir las cosas porque quieres y porque te nace no porque te obliguen.
Ahora, soy yo la no quiere comprometerse (y no es que en algún momento lo haya querido fervientemente) y que huye de las relaciones serias como si fueran las peste (tal vez por temor, no lo sé). No buscó enamorarme, creo que es muy complicado y ahora menos que nunca quiero complicarme, pero aveces aunque no quieras resultas saliendo con alguien. Para lo cual, siempre han tenido que perseguirme y amarrarme para que no me escape.
Porque todo es bonito y chévere antes de que quieran formalizar, si para ser enamorada se me complica no quiero imaginar el día que me digan para casarme, saldré corriendo a agarrar el primer taxi que me lleve lo más lejos posible.
Y no es que no quiera estar con nadie, sino que no quiero una persona autoritaria que se crea mi dueño y solo quiera controlarme y prohibirme cosas para limitarme. Si lo que más aprecio yo... es la libertad y el espacio que debe tener cada persona, porque yo creo que ya no eres tu cuando haces todo lo que los demás quieren.
Talvez en algún momento no me complique tanto, no lo sé. Solo sé que por ahora quiero estar tranquila y seguir con mis metas porque es lo más importante para mi.



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