Tratando de vivir sin resentimientos
y evitando los acercamientos
para protegerme por el momento
de los estúpidos sentimientos
que te pertuban el centro
de la concentración que puedes
tener entre la mente y el cuerpo.
Siguiendo mi sendero algo siniestro,
ya no pienso en el resto,
y solo sigo sin algún documento,
olvidando todos los supuestos
y viviendo sin esperar algún repuesto
que componga lo que aún tengo descompuesto.
Recuperando poco a poco mi epicentro
dondé soy lo que hay sin temor a serlo,
sin darle importancia a las voces en el viento
y tiñiendo de rojo sangre cada encuentro
de mi mente en lo ya no aparento,
ya que he asesinado a los falsos hechos.
miércoles, 10 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario