Tus palabras no tuvieron piedad...
y aunque no te deseo ningún mal
ya las tendrás que pagar
y las lágrimas que antes no podía
dejar de derramar
se desaparecierón con el pasar.
Estoy segura de que volverás,
pero para que mirar algo que no
vale la pena ni pronunciar...
la verdad es que no supiste aprovechar
lo que alguna vez te pude dar.
Y me he caído mucho más...
tanto que no podía ni respirar
así que ahora esto solo es algo más
que ya esta por pasar
para mi buena suerte y tu pesar
nunca más te volveré a pensar.
Nunca más.
lunes, 28 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario